Fatiga persistente y deficiencias nutricionales
El testimonio de una mujer que, tras meses de cansancio constante, descubrió en la consulta de Nutrición del Centro Médico Dr. Miranda que su cuerpo no necesitaba más descanso, sino equilibrio.
Cuando el cansancio no se va
Carolina tiene 38 años y una agenda que no le da respiro: trabajo, hijos, casa. Dormía ocho horas, pero se levantaba agotada. “Me costaba concentrarme, me dolía la cabeza y sentía que mi cuerpo no arrancaba”, recuerda. “Pensaba que era el estrés, o la vida adulta, como decimos entre amigas.”
El café se convirtió en su rutina de supervivencia. “Tomaba una taza al despertar, otra a media mañana y otra después de almorzar. Era lo único que me mantenía en pie, o al menos eso creía.”
Lo que el cuerpo intenta decir
La fatiga persistente, la sensación de niebla mental y la falta de energía son señales que el cuerpo utiliza para advertir desequilibrios internos. Muchas veces se confunden con estrés o falta de sueño, pero pueden esconder deficiencias nutricionales, deshidratación o un metabolismo lento.
“Nunca pensé que mi forma de comer podía tener tanto que ver con cómo me sentía”, confiesa Carolina. “Yo no comía mal, solo comía rápido.”
Una consulta, un cambio de mirada
Cansada de sentirse así, Carolina decidió agendar una hora con Nutrición en el Centro Médico Dr. Miranda. La profesional le hizo una evaluación completa, incluyendo hábitos de descanso, hidratación y análisis de sangre. Los resultados mostraron niveles bajos de hierro y vitamina B12, además de una alimentación desbalanceada en proteínas y micronutrientes.
“Me explicó que mi cuerpo no estaba descansando bien porque no tenía con qué recuperarse. Dormía, sí, pero sin energía real.”
Con pequeños cambios —ajustar horarios, incorporar fuentes de hierro y proteínas, aumentar el consumo de agua y reducir los estimulantes—, Carolina comenzó a notar mejoras en pocas semanas.
Recuperar la energía, paso a paso
“Hoy vuelvo del trabajo y tengo ánimo para jugar con mis hijos, para salir a caminar. Ya no necesito tres cafés para funcionar. Entendí que mi cuerpo no pedía más esfuerzo, pedía atención.”
Desde el área de Nutrición del Centro Médico Dr. Miranda explican que la fatiga persistente no siempre tiene origen emocional, y que una evaluación adecuada puede revelar deficiencias simples de corregir. El acompañamiento profesional permite restablecer el equilibrio metabólico y recuperar la vitalidad cotidiana.
Escuchar al cuerpo también es cuidarlo
“Aprendí que la energía no se recupera durmiendo más, sino alimentando mejor al cuerpo. Hoy sé que cuidarme no es un lujo, es una necesidad.”
No postergues tu cuidado.
Estamos para ayudarte.
Agenda tu hora con nuestro equipo médico y recibe la orientación que necesitas.

