En este momento estás viendo Menopausia: cuando el cuerpo cambia otra vez y nadie lo dice en voz alta
  • Categoría de la entrada:Articulos de Interés
  • Tiempo de lectura:3 minutos de lectura

“Me levanto con el cuerpo rígido, como si hubiera corrido una maratón mientras dormía. Los músculos duelen, las articulaciones se sienten pesadas y apenas logro estirarme. A ratos pienso que me volví vieja de un día para otro. No quiero contarlo porque temo que me vean como una mujer acabada”, confiesa Marcela, 50 años.

Su relato se parece al de miles de mujeres que atraviesan la menopausia en silencio. No se trata solo de sofocos y sudor nocturno: hay dolores musculares intensos, cansancio, cambios de ánimo y una sensación de extrañeza frente al propio cuerpo.

El cuerpo que ya no responde igual

Los dolores musculares y articulares son uno de los síntomas más silenciados de la menopausia. Se presentan con mayor intensidad en las mañanas, acompañados de rigidez que dificulta levantarse de la cama. A esto se suman cambios en la energía: cansancio crónico, insomnio y la sensación de no recuperarse nunca del todo.

“Me sorprendió que nadie hablara de esto. No eran solo los sofocos, era la sensación de que mi cuerpo me estaba traicionando. Me preguntaba: ¿cómo se supone que voy a seguir con mi vida si todos los días me siento así?”, cuenta Marcela.

Cuando la angustia pesa más que el dolor

Los síntomas físicos se mezclan con una montaña rusa emocional. Ansiedad, irritabilidad, tristeza repentina y, sobre todo, desazón: esa sensación de no reconocerse en la propia piel.
 “Creí que lo más difícil de mi vida ya había pasado: criar a mis hijos, superar pérdidas, afrontar el trabajo. Y de pronto me encontré con esto, un cambio que no esperaba y que me hace volver a conocerme desde cero”, agrega.

A la angustia se suma el miedo al estigma. Muchas mujeres callan por temor a que las cataloguen como “viejas” o “acabadas”. Hablar de menopausia todavía se siente como un tabú en muchos espacios laborales, familiares y sociales.

No es debilidad, es una etapa vital

Expertos recuerdan que la menopausia no es una enfermedad, sino una transición biológica. Sin embargo, los síntomas son reales y merecen atención. Reconocerlos no es rendirse, es un acto de cuidado personal.

“Cuando me atreví a contar lo que sentía, descubrí que mis amigas pasaban por lo mismo. Ninguna lo decía por vergüenza. Ese día dejé de sentirme sola”, reconoce Marcela.

Volver a habitar el propio cuerpo

La menopausia obliga a las mujeres a redescubrirse: aceptar los cambios, buscar estrategias nuevas para el bienestar y hablar sin miedo. No se trata de resignación, sino de reaprender a cuidar la salud física y emocional.

“Hoy entendí que tengo que mirarme de nuevo, con otros ojos. Sí, mi cuerpo cambió, pero no significa que me haya terminado la vida. Es otra etapa, y merezco vivirla acompañada y en paz”, concluye Marcela.

Acompañamiento cercano

En el Centro Médico Dr. Miranda, matronas ofrecen orientación para atravesar esta etapa con dignidad y cuidado: desde tratamientos para mejorar el dolor y el sueño, hasta apoyo integral para la salud emocional y sexual.

Agenda tu hora en centro Médico Dr. Miranda:
Agenda aquí tu hora con nuestro equipo médico y recibe la orientación que necesitas.